Mostrando entradas con la etiqueta reinfección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reinfección. Mostrar todas las entradas

martes, 15 de febrero de 2022

¿Es el Ómicron tan leve como dicen?


¿Es el Ómicron tan leve como dicen?

Las altas tasas de vacunación y el mensaje de que la variante  Ómicron (B.1.1.529) es un virus mucho más leve que los anteriores ha creado, probablemente, una falsa seguridad que podría estar detrás de los números de fallecimientos que se empiezan a barajar en EEUU. ¿Es realmente más leve o este virus en un escenario de alta vacunación tiene una repercusión poblacional menor? ¿es así?

Queda claro que es altamente contagioso, aunque también con las reservas de que la sociedad ha bajado su protección individual contra éste, por lo antes comentado, y sobre todo que  es capaz de generar reinfecciones como estamos viéndolo a diario, aunque este es un tema que aún hoy no queda claro si aplicamos la definición de reinfección actualmente se utiliza;  presencia de inmunidad y virus distintos con un lapsus de al menos 60 días, algo que constatamos que no se cumple.

Llevamos algo más de dos meses  (fue secuenciado en Sudáfrica el 23 de noviembre) y se ha posicionado como la primera variante detectada en los casos registrados  en el mundo occidental (100% en EEUU).
En concreto, leemos en el Washington Post  que en  EEUU, que es lo que me lleva a escribir este post,   los fallecimientos últimamente se elevado llegando al nivel más alto del último año (2600 por día), a pesar de que menos gente desarrolla una forma grave de enfermedad y que lleguen a fallecer; sin embargo el gran número de contagiados condiciona que aumente el número de fallecidos. 

Unos fallecidos cuyo perfil sería persona de alrededor de 75 años con una enfermedad subyacente, algo que, comentan le diferencia de la anterior cepa Delta (en septiembre pasado). Así la edad media de los fallecidos es de 74,2 años cuando en meses anteriores éstos eran más jóvenes (68,4).
Tasas de defunciones ajustadas por edad en ciertos lugares de dicho país en el mes pasado mostraban diferencias del 14 por 100,000 personas sin vacunar frente a 1 por 100,000 de los vacunados, lo que viene a confirmar que esta variante no es tán leve como se ha vendido y que su aparente benevolencia vendría dada probablemente por el ambiente de altas tasas de vacunación.

 En concreto comentan que  si bien los fallecimientos de las personas mayores eran el 85% de los muertos por esta causa hace un año, que se redujo al 60% con la variante Delta, ha vuelto a subir  al 80% con la Ómicron. La explicación, pudiera estar en que el anterior verano  en que circulaba el  virus Delta  las personas mayores estaban vacunadas, sin embargo, muchos de ellos no habían recibido la 3º dosis al irrumpir la Ómicrón; algo que creo, no ha sucedido en España. Y un argumento más que iría a favor de la revacunación en este segmento de edad.

Y es que si bien esta variante se ha comportado de forma más leve en los jóvenes no parece que sea así en los más mayores (sobre todo mayores de 75 años) o en personas vulnerables no correctamente vacunadas, afirman, en este país, que a día hoy, llevan contabilizadas a  900.000 personas fallecidas por esta causa.
En este momento el virus SARS-CoV-2  (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2) sigue produciendo la enfermedad respiratoria más grave y con mayor mortalidad que cualquier otra en personas mayores o en aquellas con enfermedades subyacentes. Y superior a la gripe estacional, de ahí que no deba bajarse la guardia. 

By Fenit Nirappil and Dan Keating . Health  Covid deaths highest in a year as omicron targets the unvaccinated and elderly. The Washington Post. February 8, 2022 

Ralph Ellis. Omicron Death Rate Higher Than During Delta Surge. News -WebMD Health News. February 10, 2022

Seguí Díaz M. La variante Omicron. Es Diari MENORCA.  09-12-2021:32  https://www.menorca.info/


lunes, 24 de enero de 2022

El riesgo de reinfección del Ómicron


 El riesgo de reinfección del Ómicron

Hace algo más de un mes hice un artículo sobre los expertos en general en Es Diari 26-11-2021, que publiqué en este blog, pero haciendo mención a la época en la que estamos inmersos y particularmente delante la pandemia por la COVID-19; en la que las informaciones, los estudios de campo, los ensayos clínicos, y la opinión de estos expertos y de ciudadanos angustiados, generan un batiburrillo de informaciones difíciles de digerir. Una, digamos, desinformación, que hace desconfiar de todo, y de ahí no es de extrañar que surjan posturas tan equidistantes que vayan desde la vacunación obligatoria a la negación de las vacunas en  la actualidad.

Personalmente también me encuentro en la situación  de pensar de si me hubiera retrasado en algún escrito no hubiera publicado lo que escribí; pero uno que es perro viejo, opina sobre información contrastada, que en  la actualidad, en muchas ocasiones, es información caducada, visto el ritmo que lleva este asunto.

Y lo digo porque en mi último artículo sobre el Ómicron  en Es Diari 09-12-2021, publicado en el blog, comentaba que probablemente se había sobreactuado ante esta amenaza, algo  que apuntaba entonces  la Organización Mundial de la Salud (OMS) que sorprendentemente apelaba a evitar cierres de fronteras dado que se tenían aún pocos datos, en un momento que ya se había aislado la variante viral en 20 países en menos de 15 días. Se  alertaba sobre la transmisibilidad del virus, su gravedad y su comportamiento incierto frente a las vacunas actuales.

En este tiempo se han comprobado que las sospechas iniciales sobre la alta transmisibilidad eran ciertas y que es “aparentemente menos grave” (en términos de ingresos hospitalarios y en la Unidad de Cuidados Intensivos -UCI), también. Aunque en este caso falta confrontar a aquellos individuos con pauta completa de vacunación frente a los que no, pues siguen siendo éstos últimos los que copan más del 80% de ingresos hospitalarios, para conocer a ciencia cierta cuanto de la evolución tiene que ver con el virus en cuestión y cuanto es debido a la vacunación a estas alturas.  

Sin embargo, lo que me ha llevado a escribir estas líneas ha sido el tema de la reinfección, algo que me preocupa y sobre lo que he escrito en estos blogs y de los que  extraje un artículo que tangencialmente comenté en el anterior artículo en Es Diari; un estudio realizado sobre la población de Qatar por  Laith J. Abu-Raddad  et al  y publicado en el NEJM el 24 de noviembre pasado, pero lógicamente con datos de antes del Ómicron; en los que concluía lo ya conocido, que la reinfección (o sea  una nueva infección en alguien que ya la ha pasado y ha generado anticuerpos) era extremadamente rara, y que la evolución de los individuos reinfectados es benigna (90% menos probabilidad de ingreso).

Y es que los casos documentados de reinfección por el virus SARS-CoV-2  (severe acute respiratory syndrome coronavirus 2) hasta el momento eran pocos, del orden (variante  B.1.1.7) de 0,7 %  (COVID Symptom Study), o sea menos de un 1% . 

Hay que decir que definir una nueva positividad de la prueba PCR (polymerase chain reaction)  como una reinfección (un nuevo virus) no siempre es así, pues puede ser una recurrencia o una persistencia del virus en el organismo (situaciones también infrecuentes), pero exigiría  una identificación mediante pruebas de secuenciación genética que hasta este momento no era posible en general. Y es que la definición utilizada hasta ahora en Europa de un PCR o test de antígenos positivo  tras 60 días de un PCR y test de antígenos positivo con serología positiva (IGG anti-spike), por la velocidad de la pandemia no creo que sea posible utilizarla. Y es que tenemos que tener claro que la reinfección no significa la pérdida de la inmunidad contra el virus. Dicho sea de paso se sabe que entre el 81-100% de los pacientes que han pasado la infección tiene una respuesta inmunitaria contra El  SARS-CoV-2 que supera los 5-7 meses. 

Es por todo ello sorprendente las noticias (ABC, 05-01-2022) de que en Cataluña el 2% de los casos detectados en general desde el inicio de la pandemia sería considerados reinfecciones (28.000), una cifra creo extremadamente alta en comparación con las publicadas hasta la fecha en diversos países europeos; y que tras la irrupción de la variante Ómicron se ha elevado a un 8% en menores de 50 años y en el 5,25% de los mayores de 50 años (según transcribo), habiendo individuos que se han reinfectado 3 y 4 veces (¿virus distintos?).

Soy consciente como médico de cabecera que son muchos los que  habiendo tenido la infección (básicamente jóvenes) vuelve a tener una prueba de PCR positiva con sin síntomas (se habla que el 40% son asintomáticos) y que por tanto nos encontramos con un hecho nuevo que en un escenario de altas cifras de vacunación incluso puede ser incluso beneficioso, ha apuntado algún “experto ” (con todos los interrogantes); sin embargo, esta situación en otro escenario (fallos en la respuesta de las vacunas y mayor gravedad) sería un grave problema que en este momento nos cogería desprotegidos.


Contagiado cuatro veces por Covid en Cataluña: las reinfecciones son cada vez más habituales. El 8% de los casos detectados en la actualidad en territorio catalán se dan en personas que ya lo han sufrido con anterioridad, según explica la Generalitat

Seguí Díaz M. La crisis de los expertos. Es Diari MENORCA. 26-11-2021:30. https://www.menorca.info/

Seguí Díaz M. La variante Omicron. Es Diari MENORCA.  09-12-2021:32  https://www.menorca.info/

Laith J. Abu-Raddad, Hiam Chemaitelly, Weill Cornell Medicine, Roberto Bertollini, Severity of SARS-CoV-2 Reinfections as Compared with Primary Infections. November 24, 2021, at NEJM.org.  DOI: 10.1056/NEJMc2108120

Documento del  eCDC Reinfection with SARS-CoV-2: implementation of a surveillance case definition within the EU/EEA

ESTRATEGIA DE DETECCIÓN PRECOZ, VIGILANCIA Y CONTROL DE COVID-19 Actualizado a 12 de agosto de 2021. Instituto de Salud Carlos III






miércoles, 1 de diciembre de 2021

Cuál es la posibilidad de reinfección por la COVID-19 y cuál es su evolución clínica


 












Cuál es la posibilidad de reinfección por la COVID-19 y cuál es su evolución clínica

Hace algunos días hablamos en el blog hermano “Qui pro quo” sobre las reinfecciones, un tema del que no se hablaba hasta que hace pocos días con la irrupción de la nueva variante ómicron que se le presupone un riesgo de “reinfección” vuelve a ponerse sobre el tapete.

Comentamos entonces que a grandes rasgos que la reinfección por el virus “severe acute respiratory syndrome coronavirus 2”  (SARS-CoV-2) es posible, pero extremadamente rara.

Séñalábamos como esta enfermedad infecciosa está llena de sorpresas, pues habiendo vacunado al 80% de la población en España se sigue transmitiendo  la enfermedad, que se enferma y que se puede ingresar e incluso acabar en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI); aunque, eso sí, con  mucho menor riesgo que los individuos vacunados. Y, que habiendo padecido la enfermedad, se pueda volver a enfermar, a reinfectarse.

Como vimos desde hace algo más de un año se habían documentado casos esporádicos de posibles reinfecciones en pacientes que habiendo padecido la enfermedad se había recuperado ad integrum.

Como vimos también, en sensu extricto, no todo es tan fácil, pues declararse una reinfección, se ha de confirmar que la infección es nueva y no una recurrencia de la misma (nueva positividad del PCR -polymerase chain reaction), o que fuera una persistencia del virus en el organismo. Aspectos distintos, de ahí que se precisaría una  secuenciación genética del nuevo virus que se  compare con el primer virus que produjo la infección por la COVID-19 y que se haya pasado suficiente tiempo para alcanzar una respuesta inmunitaria...requisitos que por lo habitual son imposibles de cumplir.

Es conocido, por otra parte, que entre el 81-100% de los pacientes que se han infectado tiene una respuesta inmunitaria contra El  SARS-CoV-2 que va más allá de los 5-7 meses de la infección. 

Vimos como estudios ad hoc, como el  COVID Symptom Study en  36.920 individuos en el Reino Unido (UK) el número de posibles reinfecciones (PCR positivos más de 90 días con al menos 7 días sin síntomas) fue de 0,7 % (IC 95% 0,6-0,8) y en otros, como en  Chequia la tasa fue incluso inferior,  de 0,17% ((28 individuos de 16 582); y que en el 2020 se habían documentado 1.887 casos de posibles reinfecciones en 12 de los países de Europa, no más...

El problema, apuntamos es estandarizar una definición, pues incluso dentro de Europa los países no coinciden.
La definición para poder documentar los casos por el European Surveillance System (TESSy)  se publicó el 15 de marzo y se planteó como  un PCR o prueba positiva de antígenos tras 60 días de un PCR y test de antígenos positivo y serología positiva (IgG anti-spike). 

Dejamos claro que la reinfección no significa la pérdida de la inmunidad contra el virus, de ahí que por lo analizado, es una situación muy rara.

Hoy traemos aquí un estudio realizado en Qatar que aborda esta cuestión en dicho país.
Al parecer la primera ola epidémica del virus  SARS-CoV-2 en dicho país se dio entre marzo y junio del 2020 tras ello se constató que el 40% de la población tenía anticuerpos contra el virus.

Tras ello tuvo dos olas más con las variantes B.1.1.7 (alfa) y B.1.351 (beta) en enero y mayo de este año (2021). Todo ello permitió poder estudiar la posible reinfección por el virus SARS-CoV-2  en  dicha población.
Para ello se utilizaron diversas bases de datos sanitarias del país identificando a todas las infecciones por  SARS-CoV-2 e investigando el riesgo de evolución grave (hospitalización), crítica (UCI) y los fallecimientos causadas por reinfecciones en comparación con la infección inicial en una cohorte de 353.326 personas con PCR positiva entre febrero del 2020 y abril del 2021 tras excluir a las 87.547 personas vacunadas.

En este caso la definición de reinfección se definió como un PCR positivo tras 90 días de la infeccion inicial (no se determinaron anticuerpos).

Las personas con reinfección se confrontaron con otras con infección primaria en un ratio de 1/5 según sexo, edad en tramos de 5 años, nacionalidad y la semana en  la que se realizó el PCR.
Según este análisis se identificaron 1.304 reinfecciones, de las cuales  413 (31,7%) fueron por el virus B.1.351,  57 (4,4%) por el  B.1.1.7,  213 (16.3%) por virus salvaje (“wild-type”) y 621 (47,6%)  por variante desconocida.

En las personas reinfectadas el tiempo medio entre la primera infección y la reinfección fue de 277 días (rango intercuartil 179-315).
La probabilidad de evolución grave en  las reinfecciones fue de 0,12 veces (IC 95% 0,03-0,31) que la infección inicial. De la misma forma no hubo casos críticos en los pacientes reinfectados, 28 en aquellos con una primera infección, siendo la tasa aleatoria de riesgo en forma de odds ratio (OR) de 0,00 (IC 95% 0,00-0,64).

No se constataron casos de fallecimientos en pacientes reinfectados con la COVID-19 frente a 7 casos con la primera infección, siendo el OR de 0,00 (IC 95% 0,00 a 2,57). 

La probabilidad de tener una evolución adversa grave con la reinfección, fuera estado crítico o fallecimiento a consecuencia de la misma, fue de 0,10 veces (IC 95% 0,03 a 0,25) frente a la infección primaria.
Según este análisis las reinfecciones tuvieron hasta un 90% menor probabilidad de ingreso hospitalario o muerte que la infección primaria.
En esta serie solo cuatro reinfecciones tuvieron una evolución grave, pero ninguna requirió ingreso en la UCI ni ninguno falleció. 

Con ello se concluye que las reinfeciones son raras y de haberlas su evolución es leve habida cuenta que existe una inmunidad previa.
En el sentido de estudios previos la protección de una reinfección en un paciente que ha padecido una infección previa es mayor del 85%. 

De la misma forma una persona que ya ha padecido una infección previa el riesgo de tener una reinfección grave no pasaría del 1% de una persona que se haya infectado por primera vez.
Lo que falta determinar es cúanto dura esta inmunidad; si es mayor que la que se adquiere en los catarros por coronavirus estacionales; pues si fuera mayor probablemente, postulan, esta infección adquiría una forma más benigna en el momento que se convirtiera en una infección endémica. 

Laith J. Abu-Raddad, Hiam Chemaitelly, Weill Cornell Medicine, Roberto Bertollini, Severity of SARS-CoV-2 Reinfections as Compared with Primary Infections. November 24, 2021, at NEJM.org.  DOI: 10.1056/NEJMc2108120

 TECHNICAL REPORT. Reinfection with SARS-CoV-2: implementation of a surveillance case definition within the EU/EEA. 8 April 2021.   

Documento del  eCDC Reinfection with SARS-CoV-2: implementation of a surveillance case definition within the EU/EEA
https://www.ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/Reinfection-with-SARSCoV2-implementation-of-a-surveillance-case-definition.pdf

ESTRATEGIA DE DETECCIÓN PRECOZ, VIGILANCIA Y CONTROL DE COVID-19 Actualizado a 12 de agosto de 2021. Instituto de Salud Carlos III
https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/documentos/COVID19_Estrategia_vigilancia_y_control_e_indicadores.pdf

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov/vacunaCovid19.htm

ADA 2024; La tecnología no reduce las hipoglucemias en el paciente con diabetes tipo 1

  ADA 2024 La tecnología no reduce las hipoglucemias en el paciente con  diabetes tipo 1 Este blog inicialmente diabetológico ha ido cambian...