La descentralización
de las decisiones frente a la COVID-19
Al margen de la previsión de la epidemia (en enero), y de la disponibilidad de medios diagnósticos, una de las razones del éxito de Alemania en la gestión de esta crisis de la COVID fue la descentralización de las decisiones y que su sistema sanitario fuera mucho más flexible que el nuestro, un dato, se trata de un sistema donde la financiación y la provisión está separada.
En España al margen de la falta de previsión y errores garrafales al inicio (retrasado en asumir la realidad y un confinamiento generalizado y sin criterio) una de las causas de su inicial mala gestión fue la asunción de todas las competencias (Estado de Alarma) en un mando único obviando a las Comunidades Autónomas (CCAA), cuando prácticamente toda la Sanidad ya ha sido traspasada. El Ministerio de Sanidad está prácticamente vacío. Esto dio como resultado una gestión pésima de los Geriátricos (inicialmente competencia de las CCAA), principal causa de la mortalidad de esta enfermedad y una descoordinación con las CCAA que de alguna manera, si sin mucho interés, iban viéndolas venir.
